Mckenzie Wark: «La gente joven cree que el mundo les ha defraudado»

Mckenzie Wark: «La gente joven cree que el mundo les ha defraudado» 1920 1280 Foro de la Cultura

El Teatro Calderón ha acogido esta tarde a las 17:00 horas el coloquio «Rebeldías y rebeliones», enmarcado en la octava edición del Foro de la Cultura. Protagonizado por el sociólogo y antropólogo David Le Breton y por la escritora y académica Mckenzie Wark, el encuentro ha dado comienzo con la premisa de caminar como un acto de rebeldía. «El caminar es esa resistencia personal que nos toca afrontar. Es una forma de vivir, de oponerse al capitalismo y a la humanidad sedentaria. Es un elogio de la lentitud contra toda la urgencia que tenemos hoy en día», ha comenzado explicando Le Breton.

Mckenzie Wark ha interpretado el caminar como «una práctica de restauración personal. Ayuda a la gente a desengancharse de sus dificultades. Esas cosas diarias nos permiten tener un sentido de uno mismo, del cuerpo, de la comunidad. la familia original no siempre funciona, así que a veces hay que hacer una familia elegida», ha asegurado. «Uno tiene que buscar el marco conceptual en el que se encuentra», ha añadido.

En cuanto al miedo, Mckenzie ha hablado de su vida personal, asegurando vivir «bastante segura, pero la mayoría de la gente trans vive con miedo. No es seguro caminar solo a casa. He aprendido mucho de la gente que tiene más miedo y cómo busca esos actos diarios. Pero tampoco nos puede preocupar todo y entrar en espiral».

David Le Breton ha afirmado sentirse «muy inquieto con el auge de los totalitarismos. Miedo al futuro, al por venir, la contaminación… y a los problemas políticos, como la alianza entre Trump y Putin». En este punto, ha realizado una comparativa: «Nos preocupamos por la contaminación de los aviones, pero los teléfonos móviles son muy costosos de fabricar. Nuestra sociedad se divide, vivimos en una especie de polvo social, estamos los unos junto a los otros y no nos vemos. Las caras han desaparecido» ha afirmado, explicando que hay mucha gente en las ciudades, pero cada uno vive aislado mirando su pantalla.

Le Breton ha asegurado también que «las nuevas generaciones no han sufrido tanto como en 2025. Ansiedad, preocupaciones… todo eso ha aumentado desde que los teléfonos han aparecido. Los jóvenes han sido consumidos por las redes sociales», ha declarado. Sin embargo, Mckenzie ha expresado sentirse en desacuerdo, pues «la gente joven sabe que la economía va a colapsar, que el futuro es imaginario. No echaría la culpa al teléfono, es un objeto; sino al mundo en sí».

«La sociedad cree que lo nuevo destruye. Hay una tendencia de culpar al objeto en vez de pensar cuál es el sistema social», ha agregado Mckenzie. Respecto a la rebeldía previamente mencionada, ha explicado que «los rebeldes no siempre están buscando la liberación, sino la reacción. La rebelión es el fruto de un movimiento de liberación».

Sobre su relación con el miedo, Mckenzie ha recordado su pasado: «No fueron buenos tiempos para mí, el miedo estaba presente siempre. Y he tenido que vivir con eso, me escondí mucho del mundo. Pero la gente que me amenazaba tenía más miedo de ellos mismos que de mí». Le Breton ha agregado que «el miedo nos aparta, pero también nos fascina. Es una fuente de poder, de reinventarse a uno mismo». Mckenzie ha concluido que «el miedo te da información y puedes aprender de ello, en vez de encerrarte».

La tarde ha proseguido a las 19:00 horas con el coloquio «Temo, luego existo», encabezado por Fabienne Brugère, filósofa; y Daniel Innerarity, filósofo y ensayista. La charla ha dado comienzo con la duda de si la filosofía y la reflexión nos permite superar nuestros miedos y hacernos más libres, o por el contrario la reflexión puede alimentarlos.

«El miedo es una constante, un instinto gracias al cual sobrevivimos, aunque luego pueda haber una reflexión. Nuestras expectativas de la seguridad pueden ser un poco exageradas. Y a medida que aumenta la expectativa de la seguridad, aumenta nuestra incomodidad respecto a las inseguridades», ha comenzado analizando Daniel.

Fabienne, por otro lado, ha asegurado que «el miedo es una emoción muy arcaica. Se pueden experimentar muchas manifestaciones, pero en realidad es algo muy sencillo: la cuestión del miedo se puede conectar con la cuestión de la supervivencia, y también con lo que hace la filosofía moderna. La modernidad está estructurada por dos polaridades: las manifestaciones arcaicas del miedo y la posibilidad de organizar nuestros miedos en una sociedad», ha agregado.

La discusión se ha enfocado a continuación en el papel que está desempeñando el miedo en la sociedad actual. «Todas las épocas se caracterizan porque tienen un tipo de miedo peculiar. En la nuestra, la diferencia entre lo que conocemos y lo que deberíamos conocer para hacer frente a los grandes problemas del mundo es muy profunda. Tenemos un enorme desfase, y eso genera una gran incertidumbre», ha explicado Daniel.

Fabianne ha referenciado la libertad y la capacidad de tomar decisiones como individuos: «Venimos determinados por las condiciones sociales. Naturalmente somos seres humanos que viven en una sociedad, y siempre estamos determinados por las circunstancias. El ser humano tiene que optar por decisiones, y cuando decimos que tenemos que tomarlas, estamos hablando de un tipo de libertad, pero también de un tipo de miedo: el miedo a la elección». La filósofa ha afirmado que «esta es la definición de la vida moderna».